Vijariego Blanco es una de las variedades blancas tradicionales de Canarias y destaca por su excelente adaptación a las zonas de mayor altitud y a los climas más frescos del archipiélago. Su ciclo vegetativo es largo y de maduración tardía, una característica poco habitual entre las variedades locales. Produce vinos de marcada acidez natural, gran frescura y una notable capacidad de guarda. En nariz predominan los aromas de frutas blancas, cítricos y hierbas aromáticas, mientras que en boca ofrece tensión, mineralidad y una estructura que le permite evolucionar favorablemente con el paso del tiempo.